2.1.13

54 ANIVERSARIO DE LA DICTADURA CASTRISTA

 
 
La pasada Nochevieja se conmemoraba el 54 aniversario de la llegada de la Revolución Cubana durante la madrugada del día de Año Nuevo de 1959 y del derrocamiento militar liderado por Fidel Castro del gobierno corrupto de Fulgencio Batista.
El pueblo cubano desde entonces cambió a un dictador sátrapa como Batista, por un gobierno socialista liderado por sátrapas y asesinos como el Ché Guavara y los hermanos Castro que todavía siguen oprimiendo a un pueblo que prometieron liberar y que cayó en una de las dictaduras más longevas y crueles del pasado siglo XX.
La relación afectiva y cultural une al pueblo cubano con el español muy por encima de la situación política de ambos países. De hecho, fue durante la dictadura franquista cuando se mantuvieron las mejores relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos estados y Franco siempre ofreció un trato especial al gobierno socialista cubano.
Este triste aniversario viene más a la actualidad por el caso de la sospechosa muerte en accidente de tráfico del disidente cubano Oswaldo Payá y Harold Cepero, en el que se vio involucrado el español Ángel Carromero.
Carromero, que fue condenado por la justicia cubana a cuatro años de prisión por una conducción temeraria con la consecuencia de dos homicidios, los de Payá y Cepero, se encuentra en estos momentos en España pendiente a que la administración penitenciaria le conceda el tercer grado.
Coincido plenamente con la ex-Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en la necesidad de esclarecer las circunstancias que ocurrieron el pasado 22 de julio pasado y que fueron juzgados sin las mínimas garantías procesales exigibles en cualquier país democrático.
Pero resulta totalmente inaceptable la actitud que en este asunto siguen demostrando la progresía patria. Es patético leer y escuchar los comentarios de nuestros intelectuales de izquierdas que han salido desde el primer día en tropel, como todos ellos saben hacer como nadie, en defensa de una justicia cubana y contra el más elemental principio de presunción de inocencia para nuestro compatriota Ángel Carromero.
El sistema judicial cubano que ha condenado a Ángel Carromero es el mismo que consagra una Constitución de partido único, el Partido Comunista Cubano, y que persigue la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de credo, la libertad de cátedra, la libertad de movimiento, de asociación, de condición sexual, de propiedad, etc., que nuestra izquierda tanto dicen defender.
Esperemos que para el presente año ya podamos ver a una Cuba libre del yugo de un régimen opresor y al pueblo cubano protagonista de un futuro próspero y en libertad.