Hoy se cumplen 50 años desde el derrocamiento de la Dictadura de Fulgencio Batista de manos de un grupo de desarrapados revolucionarios que armados con más convicciones morales y políticas que fusiles, lograron encandilar a un pueblo en favor de la democracia y la libertad. Pero tras estos cincuenta años, han quedado atrás los ideales de democracia y libertad para el pueblo, generaciones de familias cubanas separados por el odio revolucionario hacia el disidente, y lo que es peor, miles de asesinados y desaparecidos en las cunetas de los caminos de tierra y en las infectas cárceles revolucionarias, de una isla maravillosa que lleva demasiado tiempo sufriendo esta pesadilla. Si dictador era Batista, aún lo es más un Fidel Castro que ha forjado una imagen de revolucionario devoto de su pueblo a costa de imprimir una brutal represión política y someter a un hambre física y moral a su propio pueblo. Es muy posible que Fidel Castro muera pronto en su cama al igual que lo hiciera Franco, Stalin o Mao, y seguramente en su funeral estarán presente otros dictadores como él, pero quienes no podrán estar son todos aquellos cubanos que murieron o fueron asesinados por defender la libertad sin poder ver una verdadera Cuba libre de sátrapas como son Fidel y los suyos. Opiniones de un observador de la realidad desde la Bahía de Cádiz, el mejor lugar del mundo para vivir...
Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura. Mostrar todas las entradas
1.1.09
50 AÑOS DE INFAMIA REVOLUCIONARIA
Hoy se cumplen 50 años desde el derrocamiento de la Dictadura de Fulgencio Batista de manos de un grupo de desarrapados revolucionarios que armados con más convicciones morales y políticas que fusiles, lograron encandilar a un pueblo en favor de la democracia y la libertad. Pero tras estos cincuenta años, han quedado atrás los ideales de democracia y libertad para el pueblo, generaciones de familias cubanas separados por el odio revolucionario hacia el disidente, y lo que es peor, miles de asesinados y desaparecidos en las cunetas de los caminos de tierra y en las infectas cárceles revolucionarias, de una isla maravillosa que lleva demasiado tiempo sufriendo esta pesadilla. Si dictador era Batista, aún lo es más un Fidel Castro que ha forjado una imagen de revolucionario devoto de su pueblo a costa de imprimir una brutal represión política y someter a un hambre física y moral a su propio pueblo. Es muy posible que Fidel Castro muera pronto en su cama al igual que lo hiciera Franco, Stalin o Mao, y seguramente en su funeral estarán presente otros dictadores como él, pero quienes no podrán estar son todos aquellos cubanos que murieron o fueron asesinados por defender la libertad sin poder ver una verdadera Cuba libre de sátrapas como son Fidel y los suyos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)