Sin dar tiempo a que el rigor mortis se hiciera visible en el cuerpo inerte del ex presidente del consejo de administración de Cajamadrid, Miguel Blesa, ya se disparaba la rumorología sobre las causas de su muerte. Y como no, los de siempre se ponían en lo peor (o lo mejor para sus intereses de paranoia). En las tertulias de mediodía ya se daban indicios a la imposibilidad de que el otrora todopoderoso banquero se pudiera quitar la vida, por lo que se empezaba a difundir y a argumentar la teoría del asesinato. Todo ello sazonado con la vinculación de Blesa con en ex presidente Aznar. Miguel Blesa fue un mal administrador de Cajamadrid, como también lo fue Hernández Moltó en Caja Castilla La Mancha, Nacís Serra en Caixa Catalunya, Antonio Pulido en Cajasol o el mismísimo MAFO (Miguel Ángel Fernández Ordoñez) al frente del en teórico controlador Banco de España. Y como todos ellos se dejaron llevar por la opulencia y por los negocios y el dinero fácil. Fueros años de vino y rosas en los que el dinero, a diferencia de lo que sucedía en los bancos, lo poníamos todos los españoles. Su gran culpa fue creerse, como muchos en esa época, impunes. Pero la Justicia, aunque lenta, llega al final del trayecto. Para él, su trayecto ha sido más corto. Tras la autopsia de esta mañana, el suicidio es el único motivo de su muerte. Para los agitadores de bulos, una oportunidad perdida para agitar los meses de verano. Pese a todo, descanse en Paz.
Opiniones de un observador de la realidad desde la Bahía de Cádiz, el mejor lugar del mundo para vivir...
Mostrando entradas con la etiqueta José María Aznar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José María Aznar. Mostrar todas las entradas
20.7.17
Suicidio
Etiquetas:
Banco de España,
Cajamadrid,
Cajas de Ahorros,
Corrupción,
Economía,
España,
José María Aznar,
Partido Popular,
Política,
PSOE
29.3.10
¡ Yo estuve allí!
Era una lluviosa mañana del mes de abril de 1.990 en Sevilla, cuándo una generación de nuevos dirigentes del centro derecha español se dirigían hacia uno de los pabellones, aún sin estrenar, del Palacio de Congresos de Sevilla para protagonizar un hecho histórico cuya trascendencia se comprobaría varios años más tarde: la refundación del centro y la derecha política española con la creación del Partido Popular. Yo era un joven de veinte y pocos años que venía de militar hacía un lustro en el partido de referencia de la derecha española: la Alianza Popular de Manuel Fraga. En esta refundación concurrieron aquellos que desde la Transición política española habían estado dispersos en todo tipo de partidos y coaliciones políticas del centro y la derecha nacional que, desde las ideas liberales, democratacristianas, conservadoras y algunos incluso desde la socialdemocracia más moderada, pensaban en la necesidad de la formación de un gran partido de centro derecha, que plantara cara, electoralmente hablando, a un hegemónico partido socialista que en aquel momento se encontraba en su mejor momento. Se trataba de una alternancia no sólo de personas, sino de generaciones de políticos que no habían vivido los horrores de una guerra civil que había dividido en dos mitades a un país, ya de por sí bastante dividido y cainita.
La figura de Manuel Fraga pasaba a un segundo plano, luego no sería así ya que su paso por la Xunta de Galicia permitiría hacerle algo de justicia a este político de raza e irrepetible, dando paso a un jovencísimo José María Aznar que tardaría todavía seis años en consolidar esta labor de llevar al centro derecha español de nuevo al poder.
Ese domingo lluvioso de Sevilla estuvo lleno de momentos de gran emoción y logró devolver a muchos militantes de nuestro partido la ilusión de pertenecer nuevamente a un partido ganador. Pero el momento que más recordamos aquellos que estuvimos allí, fue cuando Manuel Fraga rompe en público la carta de dimisión, si fecha, del que había sido elegido, sólo unas horas antes, por unanimidad el Presidente del Partido Popular: José María Aznar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
